| Carta de Rolando Garibotti al Presidente de Parques Nacionales | |
|
4 de Agosto de 2005 En la presente quiero exponer una serie de razones por las cuales me opongo al cobro de permisos para ascensos al Cerro Tronador, Volcán Lanín y Cerro Fitz Roy-Cerro Torre (Resolución 297, Capítulo IX, Artículo 22). Le pido tenga a bien leer estas razones, y tomarlas en consideración a la hora de tomar una decisión. Adjunto también a esta carta un documento que compila un centenar de opiniones en contra de esta medida, que incluye desde los argumentos del guardaparque Adrián Falcone de la Seccional Lago Viedma hasta una carta proveniente del British Mountaineering Council que posee 55.000 socios. Estas opiniones han sido enviadas por correo o por e-mail, y copias de las mismas obran en mi poder. Como presentación personal quiero decirle que llevo 20 años dedicados a las actividades de montaña, disfrutando de la naturaleza en una de sus expresiones más crudas. He escalado innumerables montañas en los Andes Patagónicos y el mundo, desde el Cerro Tronador cuando era chico, al Cerro Fitz Roy (tres ascensos), el Cerro Murallón, el Cerro Paine Grande, pasando por las Rocallosas de Canadá y Colorado, las grandes torres de calcáreo de los Dolomitas, los Alpes Franceses, los Jebels de Jordania, las grandes paredes del Yosemite, las montañas heladas de Alaska, etc. Sin ser mi fuente de ingresos, durante gran parte de los últimos diez años he dedicado muchísimo de mi tiempo a la historia y la difusión de mis montañas más amadas, el Cerro Fitz Roy, el Cerro Torre y las agujas aledañas. Mis artículos han sido publicados en numerosas publicaciones de montaña y excursionismo del mundo, desde el anuario del Club Andino Bariloche, a revistas tales como: Desnivel (España), Vertical (Francia), Climbing (USA), Rock and Ice (USA), High (Reino Unido), Climb (Reino Unido), Alp (Italia), Rivista della Montagna (Italia), Jamesak (Eslovakia), Grif (Eslovenia), Azero (Polonia), Headwall (Brasil), el anuario American Alpine Club Journal (USA), varios capítulos en el libro Cerro Torre-Mythos Patagonien (AS-Verlag 2004), etc. Dado que conozco personalmente y en profundidad la situación en la zona del Cerro Fitz Roy y Cerro Torre (Chaltén) me limito a comentar en detalle sobre ésta. Sin embargo considero que las razones por las cuales me opongo a esta medida se pueden aplicar también al Parque Nacional Lanín y al Parque Nacional Nahuel Huapi. Se puede suponer una serie de razones por las cuales la APN podría considerar necesario establecer el cobro de permisos de escalada: **Que el número de escaladores sea tan importante que los guardaparques
existentes no den abasto a suplir con las necesidades y el control de
los mismos.
**Según las estadísticas de la Seccional Lago Viedma del Parque Nacional Los Glaciares en Chaltén, los escaladores representan sólo el 0,57 por ciento de los visitantes en esa área (o sea, 57 de cada 10.000, totalizando menos de 200 en la temporada 2004-05). Este número reducido de escaladores se debe principalmente a las características técnicas de los cerros, paredes y agujas de la zona, y a la climatología adversa reinante. Hay una percepción generalizada que supone que gran parte de los escaladores visitantes son profesionales de la montaña y que ganan fortunas por subirlas. Esto es un error. Quienes escalan aquí, en un 98% son deportistas ilusionados por el desafío. Cabe destacar que debido a la dificultad técnica y a la climatología, en estas montañas no se realizan ascensiones guiadas, salvo rarísimas ocasiones, que pueden contarse con los dedos de una mano. Como ejemplo, el Cerro Fitz Roy, en su larga historia de 50 años desde su primera ascensión, ha recibido apenas dos ascensiones que comprendieron la relación cliente-guia. Ciertamente, no es el “negocio” el motivo que genera la actividad de los escaladores en esta zona. Impacto Ambiental **Si el impacto ambiental fuese el motivo que impulsa esta medida,
habría una gran desigualdad, ya que, en el caso del Parque Nacional
los Glaciares, un escalador pagaría un permiso
de 600 pesos, mientras que una compañía de trekking, con
licencia para llevar cientos de personas a esa misma
zona, sólo pagaría 1500 pesos al año.
Más aun si consideramos que en los últimos años
la mayoría de los escaladores que visitan la zona del Fitz Roy
hace base en El Chaltén, en lugar de usar los tradicionales campos-base.
Esta tendencia ha disminuido significativamente el impacto ambiental
producido por los escaladores dentro del Parque, que de por
sí era limitado, de bajo impacto y de carácter sustentable.
Durante este mismo período el número de visitantes que
hace caminatas y acampa dentro del Parque se ha incrementado enormemente,
y a varias empresas de trekking se les ha incluso permitido
instalar campamentos semi-permanentes, con grandes
carpas comedor, lo cual sin duda causa un impacto ambiental
importante, dudosamente sustentable. Rescates **El número de accidentes de escaladores en el área del
Cerro Fitz Roy y Cerro Torre es bajísimo, habiéndose constatado
menos de 20 accidentes fatales en la zona desde1950 a la fecha,
representando menos de 1 cada dos años. Ejemplos erróneos. **Dadas las condiciones de esta área, sería un grave
error pensar en copiar las medidas que se aplican en el Cerro Aconcagua,
en la Provincia de Mendoza o en el Monte Mc Kinley, en Alaska, donde
se cobra una tasa de ascensión. En estos lugares los
escaladores conforman el grupo más importante de usuarios, no
siendo este el caso en Chaltén donde, como mencioné
antes, los escaladores son sólo el 0.57% de los visitantes. En
efecto, durante la temporada 2003-04 los campos base del Parque Provincial
Aconcagua fueron visitados por 3702 escaladores y 2372 caminantes (Fuente:
www.aconcagua.com). Mientras que en el Monte McKinley, el 100% de los
1338 visitantes del campo base y campo avanzado a 4000 metros, en la
temporada 2005, fueron escaladores (Fuente: Denali National Park). El
gran flujo de escaladores a estas dos montañas se debe a su baja
dificultad técnica y al hecho que siendo las dos montañas
más altas de América del Sur y del Norte respectivamente,
llaman la atención de escaladores menos especializados que los
que visitan el área del Cerro Fitz Roy. Este flujo de escaladores
ha llevado a que se deban instaurar programas especiales de manejo para
dar información, proveer ayuda y recolectar residuos. Experiencias similares en los Andes Patagónicos. **Hasta hace dos años, y por casi una década, el Parque Nacional de las Torres del Paine, en Chile, tuvo un sistema similar al que la APN propone (inicialmente U$A 1000 por expedición, luego U$A 150 por escalador). Pero entendieron que era una política equivocada, y considerando la mala imagen que generaba hacia el Parque y los escasos fondos que generaba, decidieron rescindirla. Hoy los escaladores que visitan el Paine pagan el permiso de entrada al parque como cualquier otro visitante (U$A 12). El miembro de la CONAF (versión chilena de la APN) y ex Intendente del Parque Nacional Torres de Paine, Guillermo Santana, puede brindar mayor información sobre los motivos que llevaron a este cambio de política, desde su oficina de la CONAF en Puerto Natales (teléfono 00-56-61-411-438 o por email: gsantana@conaf.cl ). Cuestiones logísticas **Las estrategias y técnicas que aplican los escaladores hoy son muy diferentes a las que se aplicaron históricamente: para escalar el Fitz Roy o las montañas circundantes antes se instalaban en los campamentos base y permanecían en ellos hasta tener el clima apropiado. Mientras que hoy los escaladores se alojan en El Chaltén, y parten directamente a escalar a cualquier hora, por uno de los múltiples accesos, haciendo cumbre y bajando directamente hasta su alojamiento. Con la cantidad de accesos existentes, cuál es el número de guardaparques que serían necesarios para controlar esto? Desarrollar la estructura administrativa necesaria para hacerlo, si fuera posible, sería probablemente más costoso que el rédito de la tasa misma. Turismo y difusión. **La APN no puede dejar de reconocer que los escaladores, desde
el Padre De Agostini en adelante, han sido los promotores de estas montañas,
incluso mucho antes de que el Parque Nacional fuera creado. El interés
turístico que existe hoy por estas montañas surgió
a partir de ellos, y es indudable que este turismo genera recursos importantes
para el país, trabajo e ingresos distribuidos a lo largo de una
gran cadena. Fundamentos de base. Conclusiones. **El entorno natural de los Parques Nacionales es un espacio
de libertad que resulta indispensable para la salud de cualquier sociedad.
Es esencial que el acceso a este tipo de áreas no sea discriminatorio,
para que todos y cada uno de los ciudadanos puedan disfrutar de estos
tesoros naturales. Quedo a su disposición para cualquier consulta o inquietud, y lo saludo cordialmente Rolando Garibotti C.C. 1545 c.c. a: |
| "Llamado a las Armas" Por Bean "Poroto" Bowers y Rolando Garibotti. | |
|
En diciembre de 2004 la Administración de Parque Nacionales de Argentina aprobó una medida (Resolución 297, Capítulo IX, Artículo 22) que instaura el pago de un permiso de escalada de 600 pesos por persona para escalar en el Fitz Roy y los picos circundantes, incluidos los del grupo del Cerro Torre, de 300 pesos para ascender al Volcán Lanín en provincia de Neuquén, y de 450 pesos para ascender al Cerro Tronador en Provincia de Río Negro (con una rebaja del 50% para los Argentinos). Hubo una inmediata y fuerte reacción contra esta medida por parte de montañistas y guarda-parques, y antes de que la nueva regulación entrara en vigor a finales de enero, la Administración decidió dejarla en suspenso, hasta que pudieran estudiar el tema mas profundamente. Ya que este proceso de estudio se está llevando a cabo actualmente, es extremadamente importante hacernos oír en este tema. A continuación detallamos una lista de las razones por las que nos oponemos a esta medida, y aunque probablemente no estés de acuerdo con todas ellas, servirán para ayudarte a formar una opinión sobre el tema. Al pie de esta carta incluimos una lista con los nombres y direcciones de correo electrónico de los directivos de la Administración de Parque Nacionales. Si alguna vez visitaste esta zona, o estás fascinado por las historias y fotos que oíste y viste, estaríamos muy agradecidos si pudieses dedicar algunos minutos a escribir un e-mail expresando tu opinión sobre la regulación propuesta. Razones - Esta medida en particular es discriminatoria porque afecta sólo a los escaladores, pero no a otros grupos de usuarios del Parque como lo son los senderistas, jinetes o kayakistas, quienes no tendrían que pagar ningún arancel especial para practicar sus actividades. - Según las estadísticas de la Seccional Lago Viedma del Parque Nacional Los Glaciares (en Chaltén), los escaladores representan sólo el 0,57 por ciento de los visitantes (57 de cada 10000, menos de 200 en la temporada 2004-05) a este área (cadena del Fitz Roy y Cerro Torre). - En el caso del Fitz Roy y Cerro Torre, mientras cada escalador pagará un permiso de 600 pesos, una compañía de trekking, con licencia para llevar cientos de personas a esta zona, sólo pagaría 1500 pesos al año. Obviamente, no parece que el sobre-uso y el posible impacto ambiental sean los motivos que impulsan esta medida de la Administración de Parques Nacionales. - Hasta hace dos años, y durante mucho tiempo, el Parque Nacional de las Torres del Paine, en Chile, tuvo un sistema similar al que la Administración Argentina propone, pero entendieron que era una política equivocada, y decidieron dejarla de lado. Actualmente, los escaladores que visitan el Paine sólo pagan el permiso de entrada al parque como cualquier otro visitante. - Aunque las medidas propuestas no especifican las razones de este costoso permiso de escalada, parece que la excusa es el alto costo asociado a los rescates. Lo que esto no tiene en cuenta es que la mayoría de los rescates de montañistas en la zona del Fitz Roy y Cerro Torre son auto rescates, o son llevados a cabo por compañeros escaladores. En las raras ocasiones en que se necesita más ayuda, la responsabilidad recae en la Comisión de Auxilio Fabio Stedile (Grupo de rescate voluntario de El Chaltén). Aunque los guarda-parques han representado siempre una gran ayuda, facilitando el contacto por radio, caballos y otro apoyos logísticos durante los rescates, su formación no les permite hacerse cargo enteramente y responder a todos ellos, especialmente cuando se deben realizar en terreno técnicamente complicado (glaciares, paredes y demás). Por lo tanto, su participación en los rescates de escaladores en general no difiere de la ayuda que prestan en rescates de visitantes que no pagarían permiso (caminantes, etc). Por otra parte, sería erróneo aplicar medidas basadas en la filosofía de rescate de zonas muy frecuentadas por escaladores, como los Alpes, y aplicarla en un área que recibe un número muy reducido de escaladores (menos de 200 durante la pasada temporada). Sin contar con que la zona del Chaltén es un lugar que carece de la infraestructura y los recursos necesarios para imitar el modelo europeo (el helicóptero más cercano está a 600 kilómetros de distancia, y puede actuar solo cuando el mal tiempo reinante le permite volar). La zonas de escalada en Patagonia son prístinas, algo de lo que Europa, desafortunadamente, carece, y por eso cualquier acercamiento al manejo de usuarios debe ser intrínsicamente diferente. - Es también erróneo copiar las políticas de zonas como el Mt. McKinley de Alaska y el Aconcagua de Argentina (las montañas más altas de América del Norte y del Sur), donde se paga un tasa por escalar. En estos lugares los escaladores conforman un porcentaje muy importante de los visitantes totales (durante la temporada 2003-04 visitaron los campos base del Parque Provincial Aconcagua 3702 escaladores contra 2372 caminantes. En el caso del McKinley el 100% de los visitantes al campo base y campo avanzado a 14000 pies son escaladores), y muchos de ellos, debido al la poca dificultad técnica de estas montañas, tienen poca experiencia. Debido a esto, se han instaurado programas especiales de manejo para dar información y proveer ayuda. El cobro de permisos se destina a cubrir los costos de estos programas. El macizo del Fitz Roy y Cerro Torre, con sus montañas de altisima dificultad técnica atrae casi exclusivamente a escaladores veteranos y muy experimentados. Esto lleva a que haya muchos menos escaladores que visitan la zona: 200 en la temporada 2004-05 contra los 3702 en la temporada 2003-04 a Aconcagua, o los 1300 en la temporada 2001 a McKinley; y a que haya muchos menos accidentes (menos de 20 accidentes fatales desde 1950). - Lo que está en juego aquí es la esencia de la aventura. Cuando visitamos una zona salvaje debemos comportarnos de manera responsable, moviéndonos dentro de los límites de nuestras capacidades. Esto es lo que convierte a las actividades al aire libre en lugares prístinos en experiencias memorables y enriquecedoras. Promover una actitud de auto suficiencia, no sólo aumenta la calidad de la experiencia, sino que, a su vez, es la mejor medida para disminuir el número de accidentes que, de por sí en la zona del Fitz Roy y Cerro Torre, son bien pocos (menos de 20 accidente fatales de escalada desde 1952 a la fecha). - Creemos que la Administración de Parque Nacionales debe limitarse a informar a los visitantes de los riesgos potenciales existentes, pero no debe hacerse responsable de los actos ni de los errores que estos visitantes puedan cometer. Si, en su papel de ente regulador, Parques Nacionales comienza a cobrar tasas para costear los rescates, proporcionando un especie de seguro a los usuarios, indirectamente Parques Nacionales se convertiría en responsable de los posibles accidentes. Además, será inevitable que en poco tiempo se pongan en vigencia prohibiciones y controles que lamentaremos profundamente, ya que degradarían el valor del entorno salvaje como terreno de aventura. Basándote en esto argumentos, o en algún otro que puedas tener, confiamos en que dediques algo de tiempo a escribir una carta personal (para la que podes copiar lo expuesto anteriormente) y envíasela vía e-mail a los directivos de la Administración de Parque Nacionales Argentina que listamos más abajo. Cuando escribas incluí por favor tu nombre completo y dirección postal indicando en el asunto del correo electrónico "Comentarios sobre la Resolución 297, Capitulo IX, Articulo 22": - Hector Espina (hespina@apn.gov.ar)
Presidente de la Administración de Parque Nacionales de Argentina Envía una copia de tu carta a fitzroy_chalten@yahoo.com, adonde también puedes escribir si tenes alguna pregunta. Desde ya, muchas gracias por toda la ayuda que puedas proporcionar.
|